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Los cubanos en el Mundo

Los cubanos invisibles.

Aquel año la primavera se había adelantado, el calor era insoportable en aquel viejo Britania, todos empezábamos a sudar. Desde la ventanilla se veía a lo lejos el edificio del Aeropuerto, a lo lejos también las palmas de Rancho Boyeros, el avión no acababa de salir . El pasaje estaba inquieto, un poco todos pensaban que algo no iba bien. De pronto en la pista aparece un jeep del ejército que viene hacia nuestro lado de la pista a toda velocidad, se hizo un silencio sepulcral, el sudor comenzaba a correr por nuestras mejillas. Pasó de largo,…. qué alivio, el ruido de los motores comienza a  ser tremendo, el avión a moverse…… se estremece…. creo que vuela…. ¡estamos arriba!, el edificio, las palmas, las calle, …Cuba comienzan a hacerse pequeños….. Escapamos.

Cuando llegamos a Barajas nos separaron, de una parte los que llevaban pasaporte español, del otro los que llevábamos el pasaporte gris de la República de Cuba. Este puede ser el comienzo de cualquier escrito de ficción que relate las peripecias de cualquier cubano  en el extranjero durante estos 50 años. Sin embargo no lo es. Es una simple mirada a una situación común que genera olvido y separación.

Todos los que venían en el avión eran cubanos. Cuando salieron de Barajas y entraron a Madrid una parte eran cubanos estrenando emigración, la otra eran españoles que recién estrenaban españolidad. En este momento se disuelve la cubanía, los actores de esta visión cada uno toma su camino y no hacen un vínculo que los mantenga unidos. En las estadísticas los cubanos de pasaporte gris suman a la lista de cubanos que abandonan Cuba, los que entraron a España con pasaporte español se pierden para las estadísticas, ya que este país cuenta el retorno de ciudadanos solo a través de las bajas consulares y muy pocos cubanos de los que tienen pasaporte español están oficialmente registrados en el Consulado General de España en Cuba. Es una realidad que el cubano con pasaporte español mientras se encuentra en Cuba no se inscribe para mantener su doble situación de forma discreta.

Dentro de los cubanos con pasaporte español están los españoles nacidos en España que  vivían en Cuba como españoles, están los españoles nacionalizados cubanos para poder tener las mismas prestaciones que los cubanos y un poco obligados por la legislación laboral que Jesús Menéndez y muchas luchas obreras habían logrado en la República en los años 40. Cuando el gobierno de Adolfo Suárez muchos de estos cubanos fueron reconocidos como españoles. Después están los cubanos descendientes directos e indirectos de españoles y que al amparo de la legislación española han ido obteniendo el pasaporte español aunque han seguido viviendo y trabajando en Cuba normalmente. Estas personas el día que emprenden la emigración lo hacen como españoles y no cuentan en las estadísticas.

Este mismo fenómeno ocurre con los cubanos que vivían en los Estados Unidos en 1959 y que se repatriaron. Una parte de ellos tenía ya nacionalidad americana y sus hijos por derecho propio.

Cuando se dan las cifras de cubanos en la emigración desaparece la cifra de estos cubanos y el número no es despreciable. En distintos estudios y datos estadísticos oficiales de los tres países y de Organismos Internacionales se da por bueno que en 1958 vivían en los Estados Unidos unos 120 000 cubanos y que de la población cubana de aquel entonces 1,5 Millones eran cubanos nacidos en España.

Si de una parte al gobierno de Cuba no le interesa que se sepa la cifra real de cubanos que han abandonado el país en estos cincuenta años, las estadísticas de los Estados Unidos y de España tampoco ayudan a saber la verdad al no contemplar estas cifras. A cualquier valoración actual que se haga de los cubanos que viven fuera de Cuba, se le puede incrementar 50 000 cubanos más en los Estados Unidos que eran ciudadanos americanos y que sencillamente se repatriaron y al menos 200 000 cubano-españoles más que regresaron a España por el mismo concepto.

Jorge Cruz

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