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Cuba

Cuando los almendrones corrían

Los habaneros siempre gustaron del coche y se preciaban por lo nuevo y elegante del que poseían. Ya pronto en el siglo XX las carreras de coche eran comunes en la isla, donde la iniciativa privada era una bien común. Por una parte el “cubano” trabajaba muy bien la mecánica de las maquinas, lo que ahora se conoce como tunning y además la potencia y tamaño de los coches no tenían limites. En esta entrada un pequeño relato de cómo las carreras de coches eran en Cuba hacia el final de la república, vamos antes que llegase el Comandante y se acabase la diversión.

De preámbulo mi impresión personal. Yo había nacido hacia finales del 1955 y aun me acuerdo de los grandes atascos que mi familia soportaba en las arterias principales de la Habana. Ellos venían de Santa Cruz del Norte y esto los obligaba de dar largas vueltas para llegar a las zonas comerciales de la Habana. La inauguración de la vía Blanca, la Monumental y el Túnel de la bahía agilizaron todo esto, pero ni con mucho elimino la gran cantidad de coches que circulaban.

Mi familia y contra el criterio del discurso castrista, era de clase obrera, o sea trabajaban para otros y no disponían de rentas o negocios se pusieron de acuerdo en 1956 y se construyeron una casa en Tarará ante la eminencia de la apertura de la nueva vía de acceso a La Habana. Para salir a la Vía Blanca en dirección Matanzas cada fin de semana era una odisea por el tráfico y la velocidad a la que se movían los coches en esa época. Fue el momento en que mi padre decidió cambiar de coche y comprarse un V8 automático que era una flecha al salir. Entonces la cosa mejoró en aquellos domingos por la tarde.

Las carreras en circuitos y en las carreteras

Marianao no era un barrio de la Habana, era una ciudad independiente que rivalizaba constantemente con la capital. “Marianao, ciudad que progresa” era un slogan de campañas electorales de los años 40 y 50. En Marianao se corrían coches en un Autodromo y se hacia con coches Midgets que eran para correr en circuitos cerrados, pequeños, muy potentes y escandalosos. Un conjunto completo para un buen espectáculo. Estas carreras comenzaron con la década y duraron como todo en Cuba hasta el apagón comunista. Tenia muchos aficionados, series durante todo el año y en ella participaban pilotos cubanos y americanos de forma corriente. Pilotos como Peter Folds y Barton quedan en la memoria.

Tal era el furor de los coches en Cuba y La Habana que el ritmo musical de la época, el Cha Cha Cha no podía dejar pasar el asunto por alto. En el video la canción “EL Túnel” y se refiere al emblemático túnel recién inaugurado entonces que cruzaba la bahía por debajo.

Nota: los automóviles o coches se les llamaba maquina en La Habana y maquinon cuando salieron en la segunda mitad de los 50 los coches grandes. Caza pollo se refiere a buscar novia, ya que cuando una chica estaba de buen ver y te gustaba se hablaba de tremendo “pollo”

Se generalizan las carreras

Si un cubano quería un coche en 1950 lo más probable es que este fuese de segunda mano y de modelos más o menos viejo. Era el resultado de que durante la gran guerra la producción de coches se paralizo y los nuevos coches vinieron a volver al mercado hacia 1950-51. Ya fue muy famoso en Cuba los Chevrolet de los años 1952 y 1953, verdaderos bólidos de la carretera por su potencia y que ya incluyan muchos adelantos técnicos llevados a estos autos después de la guerra. Mejor dirección, frenos y más confort interior.

Pues ya en 1954 había suficientes carros en Cuba y bastantes cubanos dispuestos a mostrar sus bondades al volante para que las carreras se pusieran de moda de forma espontánea en diversos trayectos. Quedan en la memoria los mas notables y los que el Ministerio de la Información del Castrismo no ha borrado de nuestra memoria.

Por las carreteras fueron carreras organizadas pero salvajes y no sin peligros serios intrínsecos. Fueron famosas las carreras entre las ciudades de Pinar del Río y La Habana, entre Cienfuegos y La Habana, entre Guines y la Habana, Sagua la Grande La Habana. Pero también entre el Aeropuerto La Cayuga y el centro de la Habana entre 1954 y 1956.

Cuando algunos accidentes ensombrecieron el divertimento las carreras se organizaron y se comenzaron a correr en circuitos cerrados. Es el caso de las pistas del Aeropuerto militar de San Antonio de los Baños, “La Cayuga”, cercano a La Habana. Las pistas de este aeropuerto eran esplendidas y muy semejantes a las de otros circuitos ya famosos en el mundo como eran las de Indianápolis y Montecarlo. Aquí se hicieron muchas careras hasta que todo se acabó. Los aficionados iban por miles a estos espectáculos, eran verdaderos desfiles de coches, novedades, pilotos famosos, pilotos locales, banderolas de colores, un disfrute a todas luces.

El Gran Prix de Cuba 1957 y 1958.

Era el colofón a tanta carrera y el primer Gran Premio de Cuba se celebro en 1957 coincidiendo con la inauguración del nuevo u ultimo tramo del Malecón habanero. El Primer Gran Prix de Cuba tuvo la participación en el primero de 19 Pilotos de 11 Países entre ellos las 5 veces Campeón Mundial el argentino Juan Manuel Fangio, el sub. Campeón Eterno el inglés Stirling Moss, Peters Collins el tercero en el ranking del año, Eugenio Castellotti el cuarto y otros como el. Marqués Alfonso De Portago de España, Masten Gregory de USA y Carrol Shelby entre otros, por Cuba corrió Alfonso Gómez Mena. Esta Carrera fue ganada por Juan Manuel Fangio con Maserati, Carrol Shelvy con Ferrari ocupó el segundo lugar y el Marqués De Portago también con Ferrari en tercero después de haber ligereado la competencia por más de 60 de las 90 vueltas que tenía el circuito y perder la posición al averiársele el carro y tener que parar en los Pits por cerca de 3 minutos, suficientes para caer al 5to lugar, pudiendo lograr llegar en tercero tras un titánico esfuerzo para ir escalando de nuevo las posiciones perdidas.

Para el 24 de Febrero de 1958 (al año siguiente) se convocó al II Gran Premio en el propio circuito del Malecón y con el mismo recorrido de 500 Kms a el acudieron en aquella ocasión 32 Drivers de 12 Países, los Pilotos que asistieron a la primera cita casi todos repitieron, aunque se notaron las ausencias de dos de los grandes Castellotti y De Portago, muertos en las pistas, meses antes, además acudieron otros como Jean Behra, Francisco Godia, Von Tripps y otros, sin dudas los más cotizados de aquel momento.

El Segundo Gran Prix fue saboteado por Castro cuando Fangio fue secuestrado, pero aquella carrera no nació con buen pie. La carera comenzó sin Fangio pero no pudo finalizar pues en la 6ta vuelta el Piloto cubano Armando García Cifuentes se proyectó con su auto contra el público matando a 9 personas e hiriendo a más de 70, causando un gran caos, parando la Carrera y decidiéndose no continuar, declarando Vencedor a Stirling Moss que marchaba al frente a unos 13 minutos de haber dado comienzo la Competencia.

Alamar, el moderno reparto al otro lado de la bahía, el último refugio.

Esto motivo que se buscase un nuevo espacio para las carreras y fue en septiembre de 1959 se efectuó una Competencia que se llamó las 4 Horas de Alamar en un Circuito cerrado de ese Reparto Habanero al cual concurrieron 17 Drivers norteamericanos con autos deportivos de diferentes marcas como MG, Triumph, Austin, y Porsche entre otros, esta Carrera fue ganada por Roy Sheppard con un Porsche RSK quedando segundos los cubanos Alfonso Gómez Mena y Ramiro Montalvo que tripularon un Ferrari. En Febrero de 1960 se llevó a cabo el Gran Premio Libertad (una semana de la Velocidad) con autos de Formula I, Indy, Sport, Junior y Stock agrupados en diferentes Carreras a la de Autos Formula I acudieron el Campeón Mundial en ese momento, Jack Brabham, Stirling Moss, los hermanos Rodríguez, la mayoría de los corredores que vinieron en 1957 y 1958 (los que aún estaban vivos y activos) y los mejores rankeados del momento con sus potentes autos,  los ganadores fueron: Stirling Moss con Maserati fue el Ganador Absoluto, Pedro Rodríguez con Ferrari segundo y Masten Gregory con Porsche, tercero, en esa etapa se celebraron otras Carreras en Circuitos Cerrados (entre cubanos) en el Aeropuerto de Ciudad Libertad, en la Calle 26 en el Vedado y en la Avenida del Puerto, hasta 1961 en que se efectuó la última, pues la implantación del Bloqueo Económico y Comercial del Gobierno norteamericano a Cuba suspendió la entrada de todo suministro de Partes y Piezas para los autos de la Isla.

Al cierre de estas carreras la cantidad de coches en Cuba era inmensa y a pesar del hambre y la miseria regada a raudales por el castrismo en sus discursos en aquella republica teníamos u coche competente por cada 26 habitantes y solo Nueva York superaba a La Habana en densidad de coches. ¡Que, pero que Republica era aquella como diría Plutarco Tuero desde su pueblecito….

Fuentes: alocubano.org  |  univision.com  |  todocuba.org/

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